Pronósticos para Irak tras volver al mundial
Irak clasificó al Mundial 2026 como el último equipo tras derrotar a Bolivia en el repechaje intercontinental. Los Leones de Mesopotamia enfrentan a Francia, Noruega y Senegal en el Grupo I con un plantel renovado bajo Graham Arnold.
Cuarenta años. Eso tardaron los Leones de Mesopotamia en regresar a un escenario que apenas conocieron una vez, allá en 1986. Irak se aseguró el último boleto al Mundial 2026 con una victoria 2-1 sobre Bolivia en el repechaje intercontinental disputado en Monterrey, y lo hizo con un gol de Aymen Hussein en el minuto 53 que convirtió la agonía en euforia. La expectativa se ha contagiado a audiencias inesperadas, y no hace falta más que descargar app 1xBet Ecuador para comprobar el interés por las apuestas deportivas que ha generado este regreso mundialista entre públicos de toda la región. Pasada la fiesta, queda la pregunta difícil.
Veintiún partidos para un solo boleto
Ninguna selección clasificada al torneo jugó tantos partidos eliminatorios como Irak. Veintiuno en total, repartidos a lo largo de 937 días. Un número que habla menos de superioridad y más de lo sinuoso que fue el trayecto. Tercer lugar en su grupo de la tercera ronda asiática, cambio de técnico a mitad del camino, dos rondas adicionales de repechaje y un penal en tiempo de descuento que casi deja a medio país sin uñas.
Graham Arnold, el australiano que reemplazó a Jesús Casas después de su destitución en marzo de 2025, heredó un vestuario fracturado por resultados irregulares. Casas había ganado la Copa del Golfo en 2023 y arrasó en la segunda ronda clasificatoria con seis victorias en seis partidos, pero la tercera ronda lo devoró. Arnold recompuso lo que pudo, y el equipo respondió con un fútbol poco estético pero funcional, ese tipo de juego que no gana premios pero sí eliminatorias.
Grupo I y tres exámenes de altura
El sorteo no fue amable. Francia, Noruega y Senegal completan el Grupo I. Para dimensionar el reto, basta con mirar el calendario.
| Fecha | Rival | Sede |
| 16 de junio | Noruega | Boston |
| 22 de junio | Francia | Filadelfia |
| 26 de junio | Senegal | Toronto |
Dos compromisos fuera de casa y uno como local relativo. Francia es subcampeona del mundo vigente. Senegal lleva años consolidándose como referencia del fútbol africano. Y Noruega, con una generación joven que ha dado un salto, ya no es aquel equipo predecible de ciclos anteriores.
En un formato expandido a 48 selecciones, donde los mejores terceros también avanzan, Irak necesitaría como mínimo una victoria y un empate para soñar con octavos de final. El debut ante Noruega parece el partido bisagra de toda la campaña.
Las armas del plantel iraquí
Si hay dos nombres que concentran la esperanza, son Ali Al-Hamadi y Aymen Hussein. El primero, delantero de 24 años cedido a Luton Town desde Ipswich, abrió el marcador contra Bolivia al minuto 10. Hussein, con 88 partidos internacionales y 31 goles a cuestas, selló la clasificación ocho minutos después del medio tiempo.
Otros futbolistas que Arnold podría necesitar más de lo previsto.
- Zidane Iqbal (FC Utrecht), mediocampista de 22 años con pasaporte iraquí y crianza británica, distribuye el balón con una calma inusual para su edad
- Amir Al-Ammari (Cracovia), autor de aquel penal en tiempo de descuento durante la quinta ronda que mantuvo vivo el sueño mundialista
- Ibrahim Bayesh (Al-Dhafra), volante con recorrido en ligas del Golfo que funciona como enlace entre líneas
- Rebin Sulaka (Port FC), zaguero que le da al bloque defensivo experiencia en contextos de presión
Arnold no cuenta con un plantel lleno de jugadores en las cinco grandes ligas europeas. La mayoría milita en el fútbol asiático o en divisiones inferiores del fútbol inglés. Esa condición de equipo sin estrellas mediáticas, sin embargo, ha funcionado como motor anímico durante las eliminatorias.
Irak como invitado incómodo
El puesto 58 del ranking FIFA dice poco sobre lo que esta selección puede hacer en un torneo corto. No tiene obligación de pasar de ronda, y eso libera. Las selecciones que clasifican por la puerta trasera suelen llegar con una mezcla de alivio y descaro que las hace incómodas.
El precedente más inspirador no es la participación de 1986, donde Irak apenas anotó un gol. Es la Copa Asiática de 2007, cuando un equipo sin sede fija y con preparación mínima derribó a todos los favoritos y terminó campeón continental. Si algo dejó claro aquel torneo es que Irak sabe competir mejor cuando nadie espera nada.
Con veintiún eliminatorias en las piernas y un gol de última hora todavía fresco en la memoria, los Leones de Mesopotamia tienen razones para creer que el Grupo I no es una sentencia. Noruega el 16 de junio será la primera oportunidad para demostrarlo.
Google News