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Emblemas Mundialistas: Uruguay 1930

Por: Staff FT

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Es increíble saber que muchos de los que disputaron esta primera Copa del Mundo, no tenían idea que estaban haciendo historia. Con 13 países participantes, el francés Jules Rimet decidió apostar por la competencia como el entonces Presidente de la FIFA. Uruguay, sin dudarlo, puso a disposición sus estadios y sus recursos, al solventar los gastos de todas las selecciones desde los mismos viajes.

Así, los europeos cruzaron el enorme charco y entrenaban en los barcos durante el largo viaje de varias semanas. Los yugoslavos sorprendieron a los rioplatenses con un decente cuarto lugar, y el tremendo gasto que significó para la República Oriental se vio compensado con el campeonato para los locales.

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La primera selección mexicana, que fue dirigida por el español Juan Luque de Serrallonga.

El Primer Cartel

Uno de los emblemas de este Mundial fue el hermoso cartel con estilo art-decó creado por el emblemático artista uruguayo Guillermo Laborde.

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Laborde fue un destacado pintor del siglo XX. Nació en Montevideo en 1886 y viajó a Europa durante la segunda década del siglo XX, donde su trabajo fue influenciado por las corrientes artísticas del viejo continente. Allí además descubrió que su amor por la pintura iba más allá, y se especializó en escenografías y el diseño de interiores. Junto con otros artistas uruguayos creó un movimiento pictórico al que se denomina planista.

En 1924, el fútbol hizo su aparición en los juegos olímpicos y la FIFA organizó este primer torneo en Uruguay. Para la promoción del campeonato se comisionó, después de haber ganado un concurso en el que participó con al menos dos diseños ganando el primer y tercer lugar, a Laborde para que realizara el Cartel conmemorativo del torneo. Así, se convirtió en el primero de los artistas gráficos que han desarrollado los posters de los Mundiales.

El trabajo que Laborde plasmó en este cartel tiene ese estilo art-decó que tanto amó. Muestra a un portero lanzándose por el balón y atrapándolo en una de las esquinas de la portería, con un enorme número 1 rojo del lado izquierdo con una greca amarilla que termina en punta de flecha al lado y abajo se puede leer:

1er campeonato mundial de football. Uruguay 1930. Montevideo.

Lo llamativo es que este primer cartel tiene un importante error. El Mundial se desarrolló del 13 al 30 de julio, y la fecha que Laborde colocó en el poster es del 15 de julio al 15 de agosto. No se trata de un problema del diseño ni a una errata, simplemente las fechas tuvieron que cambiarse por motivos de cambios en los equipos participantes y llegadas anticipadas tanto de Jules Rimet, como de las selecciones de Estados Unidos. Por ello se tuvieron que adelantar las fechas de inicio y final de la contienda deportiva.

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Este diseño hecho a mano, marcó el inicio de un trabajo que muchos quieren tener. Laborde, al igual que los mismos jugadores que llegaron a Uruguay a competir, jamás se imaginó que su legado iba a ser histórico y que estaba formando parte de uno de los eventos más importantes y esperados del deporte mundial.

El histórico jugador francés Lucien Laurent, quien además marcó el primer gol en una Copa del Mundo, explica a la perfección este hecho: “Hicimos un viaje de 15 días en barco. Entrenábamos en la cubierta de abajo. Nada de premios, todos éramos amateur. Cuando marqué, no había festejo. No sentíamos como si estuviésemos haciendo historia”.

El 13 de mayo de 2010, la casa de subastas Christie’s en Londres, subastó el cartel original de Uruguay 1930 por 22.000 dólares. 

Así, Uruguay dio un primer paso en lo que con el transcurso de los años sería una verdadera maquinaria en marketing y ventas. Este año el mundo se volverá a paralizar por un mes, cuando el balón ruede en Rusia. Si Guillermo Laborde viviera, hoy sería testigo de cómo todo empezó con un cartel art-decó. Un cartel que le tomó dos horas de realización, pero que marcaría un legado creativo para muchos diseñadores e ilustradores del mundo.

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