
¿Sabías que Andrés Gudiño llegó como cuarto portero? La historia oculta del guardameta de Cruz Azul y su llegada gracias a Ricardo Peláez.
Nadie duda de Andrés Gudiño en Cruz Azul. Actualmente es el dueño de la portería en la Máquina y ya levanta la mano para la Selección Mexicana, pero su camino al éxito fue una carrera de resistencia. Lo que pocos recuerdan es que su llegada a la Noria fue uno de los movimientos más cuestionados y extraños en la era de Ricardo Peláez.
La historia de Gudiño en Cruz Azul tiene un trasfondo familiar poco conocido. En diciembre de 2018, mientras Ricardo Peláez Linares era director deportivo, su hijo, Ricardo Peláez Ochoa, asumió la dirección de fuerzas básicas. Fue él quien puso el nombre de Gudiño sobre la mesa.
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Debido a la gran relación de Peláez hijo con la directiva de Venados de Yucatán (donde fue director deportivo en 2017), Gudiño recibió la invitación para sumarse a la Máquina. En ese momento, Andrés era el suplente de Armando Navarrete en el Ascenso y su llegada parecía un movimiento sin explicación deportiva lógica.
Cuando Gudiño aterrizó en la Noria, el panorama era desolador para cualquier refuerzo bajo los tres postes. Cruz Azul ya tenía tres guardametas consolidados:
Gudiño llegó como el cuarto portero, en calidad de préstamo y bajo una ola de críticas que cuestionaban por qué traer a alguien de segunda división cuando la posición estaba más que cubierta. Sin embargo, el tiempo terminó dándole la razón a la apuesta de los Peláez.
El camino no fue lineal. Gudiño tuvo que ser cedido al Tepatitlán en la Liga de Expansión y su carrera parecía estancarse. A su regreso, nombres como Sebastián Jurado y posteriormente Kevin Mier lo mantuvieron a la sombra.
Fue la lamentable lesión del colombiano Mier la que abrió la puerta definitiva. Gudiño aprovechó la oportunidad con la madurez que dan los años de espera, demostrando que aquel “experimento” de 2018 era en realidad un acierto de scouteo que hoy tiene al equipo en lo más alto.
Aunque muchos lo asocian con la formación cementera por su tiempo en el club, Gudiño NO es canterano de Cruz Azul. Sus pininos fueron en Pioneros de Cancún, pasó por Mérida y Venados antes de vestir la camiseta celeste. Hoy, ese largo recorrido lo tiene como el guardián absoluto del arco de la Máquina.
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