
Desde su llegada a la Máquina como director deportivo, este ha sido el despilfarro de Iván Alonso en Cruz Azul durante el mercado.
Desde su llegada a la Máquina como director deportivo, este ha sido el despilfarro de Iván Alonso en Cruz Azul. Sin duda alguna, el charrúa ha abierto la cartera de forma importante en el mercado de fichajes. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados.
Desde su llegada en el Clausura 2024, la gestión de Iván Alonso al frente de la dirección deportiva de Cruz Azul se ha caracterizado por un manejo de chequera abierta que raya en el exceso. Con la reciente incorporación de Agustín Palavecino para este Clausura 2026, el directivo uruguayo ha alcanzado una cifra de gasto que supera los 87 millones de dólares.
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De acuerdo con un informe presentado por el periodista Ignacio ‘Fantasma’ Suárez indicado como ‘¿Inversión y despilfarro?‘ ha establecido los montos. La política de Alonso ha sido clara: pagar lo que sea, a quien sea. Bajo su mando, La Máquina ha inflado el mercado interno y externo con cifras que parecen fuera de la realidad de la Liga MX:
A estos bombazos se les suma una larga lista de jugadores por los que se pagaron cifras que en otras gestiones habrían servido para traer planteles completos:
El despilfarro no se limitó a la cancha. Para traer a Nicolás Larcamón en este proceso, se tuvieron que desembolsar 2.5 millones de dólares adicionales solo para liberar su contrato anterior.
De esta forma se ha presentado el despilfarro de Iván Alonso en Cruz Azul. En poco más de dos años, el uruguayo ha quemado casi 88 millones de dólares. Lo que para otros clubes es un presupuesto de una década, para Alonso ha sido el costo de un experimento que, a día de hoy, sigue sin entregar el título de liga.
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