
¿Se desmantela la Franja? Aseguran que el plan es dejar al Puebla sin jugadores para el 2026 y facilitar su venta a inversionistas.
La crisis en la Angelópolis ha tomado un tinte administrativo alarmante tras revelarse que la Franja del Puebla podría quedarse sin jugadores para el 2026 debido a la actual gestión de contratos. Lo que muchos consideraban una simple racha de malos resultados, hoy apunta a ser una estrategia financiera calculada para facilitar la venta de la franquicia a corto plazo.
De acuerdo con información del periodista Pepe Hanan en su columna de En Línea Deportiva, la directiva ha decidido no renovar a la mayoría de su plantel actual. Esta postura sugiere que buscan entregar un club “limpio” y sin cargas laborales a un grupo de inversionistas extranjeros que ya acechan a la institución poblana.
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La intención detrás de este movimiento sería dejar al equipo como un cascarón vacío para que los nuevos dueños, presuntamente de California, puedan iniciar un proyecto desde cero. Esta política de “brazos caídos” en las oficinas ha encendido las alarmas en todo el futbol mexicano.
El dato que confirma este desmantelamiento es que el escenario de un Puebla que se quede sin jugadores en el 2026 se basa en el vencimiento masivo de vínculos laborales. Se ha confirmado que el 95% de los contratos de la plantilla actual vencen exactamente el 30 de junio de ese año, una fecha crítica para el futuro del club.
Esta limpieza de nómina afecta a prácticamente todos los referentes de la institución:
Para cualquier analista agudo de la Liga MX, esto no es una coincidencia. Al permitir que casi todos los contratos expiren simultáneamente, TV Azteca evita el costo de futuras liquidaciones y entrega una administración saneada al grupo inversor que ya realiza auditorías externas.
La fuente señala que los empresarios estadounidenses interesados en la compra ya conocen la realidad de la Franja. El diagnóstico es duro: el equipo no cuenta con infraestructura propia ni activos sólidos, por lo que su valor reside principalmente en el certificado de afiliación y su peso histórico.
A pesar de que el club tiene una de las tradiciones más ricas del país, para los inversionistas de California hoy es un equipo que carece de cimientos. Saben que el Estadio Cuauhtémoc es una concesión estatal y que la cantera no ha producido activos suficientes para sustentar un precio de venta elevado.
La reciente aparición del Gobernador de Puebla con la camiseta del equipo refuerza la teoría de que el cambio de dueños es inminente. El gobierno estatal estaría buscando garantizar que, a pesar de la venta, la identidad del equipo permanezca en la ciudad y no se convierta en una mudanza más.
Mientras otros clubes grandes blindan a sus figuras, en la Angelópolis el panorama es desolador. El hecho de que la institución se acerque a ese verano con un plantel que prácticamente se disuelve deja a la Franja en una posición de “barco fantasma” durante los próximos torneos.
Es difícil exigir compromiso deportivo a profesionales que saben que la directiva no tiene planes para ellos a largo plazo. El equipo navega hoy con una fecha de caducidad marcada en el calendario, esperando únicamente que los abogados cierren el trato con el capital extranjero que llegará desde el norte.
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